Django: El sublime arte de Tarantino puesto al servicio de la política de exterminio racista norteamericana.
Si hay algo en que Zizek parece no equivocarse es en que el cine es la más perversa de las artes, no porque te enseña qué desear sino qué te enseña cómo desear.
Django (personificado por Jamie Foxx), la película del esclavo negro que se transforma en asesino de asesinos, es a mi parecer, la imagen de la política americana y su auto-legalidad. Por poner sólo un ejemplo, en un momento de la película Django le dice a su jefe y socio, el casa recompensas que le da la libertad luego de asesinar a sus dueños, mientras este está apuntando a un “delincuente” buscado por la ley que está junto a su hijo: "no puedo matarlo, está con su hijo" A lo que Dr. King Schultz, este socio (personificado por Christoph Waltz) le responde: "bueno, por lo menos alguien de la familia podrá despedirlo. Django, no olvidemos quien es él y qué es lo que hizo".
Así, se pone en cuestión la ética en función del ojo por ojo y diente por diente. ¿No es acaso esa la política norteamericana que, arrasando con lo que se cruza por delante, invirtiendo dinerales en armamento, y saliendo a la caza de sus "enemigos-delincuentes", nos dice en su discurso: "...pero no olvidemos quiénes son y qué es lo que han hecho".
Y esa es una buena pregunta, ¿quiénes son y qué es lo que han hecho? Algo que la película no deja claro más allá de lo contado por los protagonistas. También, ¿Qué hicieron estos “buscados” que los mismos caza recompensas no estén haciendo? Es, en el fondo, la puesta en escena de la manera en que lo absurdo y tautológico de la ley se inscribe en lo social. Es decir, la ley se cumple porque se cumple, porque “alguien” así lo dijo.
La legalidad de la muerte, rentable para Django y su compañero el Dr. King, es avalada como negocio, sostenida bajo la premisa de matar por un bien mayor. Y esa es una postura política, es la ideología de la dominación que avala el asesinato de los “malos” (vaya uno a saber realmente quiénes son esos malos y por qué son los malos) en pos de un ideal mayor (por ejemplo, la libertad del mercado, la comunidad, el pueblo, etc., etc. Cada ideología planteará su fin)
Debo admitir, sin ánimo de comentar mucho la película para quienes aun no la ven, que en un momento me deje llevar por la idea de que el par protagonista terminaría muerto por alguien que ocupando su misma función en la sociedad, la de asesinar a los más buscados, los mataría por ser ellos mismos asesinos buscados. Sin embargo eso no ocurre, es decir, se puede pensar que el negocio es redondo en tanto el asesinato a sangre fría sea legitimado por el poder dominante, en este caso el Estado.
Una segunda apreciación que cabe mencionar es el uso del mito como un generador de sentido. Juan Rivano, en su libro “El Mito, el Poder y el Sin Sentido” plantea que el mito ha servido en las sociedades para construir sentido en el sin sentido que puede ser la vida, la política, la religión, y que este sentido construido es el que permita la emergencia del poder, al tiempo que este mismo poder se rectifica mediante el uso de mitos (por ejemplo, los negros son inferiores, los blancos superior; los dioses son pocos la masa es mucha; etc).
De lo anterior, en una parte de la película vemos como el Dr. King le cuenta un mito alemán a Django y como este se emociona al escucharlo, por lo que se puede apreciar, identificándose con los personajes, la historia y el destino de los individuos que constituyen el mito. La pregunta es: ¿Django se identifica con los personajes o es el que cuenta el cuento quien construye una historia para que Django pueda identificarse? Esto no lo pienso a efecto de nada, sino todo lo contrario. Una vez contada la historia Django elige trabajar una temporada con el Dr. King, ser socios, para luego, en el futuro, Django ir en búsqueda de la realización del mito, su mito. Mito que no solo cuenta una historia, sino que declara las características del personaje principal, un sujeto sin temor a los monstruos ni a la muerte, características que le permiten llegar a la realización exitosa del final del mito (que es justamente lo que se ve el final también de la película, incluso de manera muy simbólica, ya que el personaje del mito llega a la cumbre de la montaña a rescatar a la princesa habiendo asesinado al dragón, y es en una de las últimas escenas donde Django, desde un segundo piso, y ya con su chica segura, asesina a los últimos personajes que la mantenían como esclava. ¿Coincidencia? El cine es demasiado caro de producir para dejar espacio a las coincidencias.).
Así, mediante el mito, el Dr. King logra un socio con ideales y características óptimas para realizar su propio trabajo de exterminio. ¿No es de la misma forma como el cine amolda nuestras mitos para que nosotros, dejándonos llevar por el sentido, seamos personajes de una historia mayor llamada "orden de estado", sociedad civil, etc, etc, (respondiendo a la ideología imperante, claro)?
Otro punto, dentro de los tantos sobre los cuales podríamos reflexionar, y algo que supongo tiene relación con la nacionalidad de Tarantino, es la normalización de las armas como estrategia de orden y ley. Pareciera ser que en la película el 70% de los personajes carga con un arma (recordemos que la película está ambientada en el viejo oeste norteamericano) y que justamente gracias a estas es que estos socios pueden llevar a cabo su negocio y al mismo tiempo cumplir con lo estipulado por la ley, traer vivo o muerto a tal o cual sujeto acusado de tal o cual delito.
¿Cuál es uno de los grandes debates hoy en EE.UU? ¿No es justamente la tenencia legal de armas? Luego de ver una película como Django pensé: “si pudiera comprarme un arma la compraría”, y es justamente en esa sensación subjetiva donde puedo leer lo que ya cité en el comienzo y que parafraseo: el cine no enseña qué desear sino cómo desear.
Por último, más allá de lo expuesto, podríamos pensar “bueno, dentro de todo igual es una película que muestra la emancipación de la raza negra y la venganza de estos contra tanta violencia de la que fueron víctimas, etc, etc…”. Podríamos tomarlo como un discurso que muestra y apoya la igualdad entre negros y blancos y pretende terminar con el racismo, sin embargo en el devenir de la historia, Django, en la medida en que va posicionándose dentro del mundo de los blancos va adoptando actitudes y formas de los blancos, es decir, para validar su lugar tiene que transformarse en un blanco mas (con piel negra). ¿No es esto, tal vez en el nivel mas inconsciente, para darle crédito al director, la manifestación de que aun no estamos libres del racismo?¿De que la única forma de ser libre es terminar siendo como un blanco, es decir, la raza blanca es aun el ideal de ser humano?¿No es al fin y al cabo un “bueno, aceptamos las diferencias pero vivamos bajo la política y la forma de los blancos (yanquis), sean musulmanes, africanos, chinos, latisnos, etc., etc.,?
Una entretenida película que no deja de mostrarnos (y no mostrarnos) cómo de manera sutil la ideología se inscribe en los sujetos, nosotros quienes la vemos, a través del cuento, el mito y el séptimo arte.
Si hay algo en que Zizek parece no equivocarse es en que el cine es la más perversa de las artes, no porque te enseña qué desear sino qué te enseña cómo desear.
Django (personificado por Jamie Foxx), la película del esclavo negro que se transforma en asesino de asesinos, es a mi parecer, la imagen de la política americana y su auto-legalidad. Por poner sólo un ejemplo, en un momento de la película Django le dice a su jefe y socio, el casa recompensas que le da la libertad luego de asesinar a sus dueños, mientras este está apuntando a un “delincuente” buscado por la ley que está junto a su hijo: "no puedo matarlo, está con su hijo" A lo que Dr. King Schultz, este socio (personificado por Christoph Waltz) le responde: "bueno, por lo menos alguien de la familia podrá despedirlo. Django, no olvidemos quien es él y qué es lo que hizo".
Así, se pone en cuestión la ética en función del ojo por ojo y diente por diente. ¿No es acaso esa la política norteamericana que, arrasando con lo que se cruza por delante, invirtiendo dinerales en armamento, y saliendo a la caza de sus "enemigos-delincuentes", nos dice en su discurso: "...pero no olvidemos quiénes son y qué es lo que han hecho".
Y esa es una buena pregunta, ¿quiénes son y qué es lo que han hecho? Algo que la película no deja claro más allá de lo contado por los protagonistas. También, ¿Qué hicieron estos “buscados” que los mismos caza recompensas no estén haciendo? Es, en el fondo, la puesta en escena de la manera en que lo absurdo y tautológico de la ley se inscribe en lo social. Es decir, la ley se cumple porque se cumple, porque “alguien” así lo dijo.
La legalidad de la muerte, rentable para Django y su compañero el Dr. King, es avalada como negocio, sostenida bajo la premisa de matar por un bien mayor. Y esa es una postura política, es la ideología de la dominación que avala el asesinato de los “malos” (vaya uno a saber realmente quiénes son esos malos y por qué son los malos) en pos de un ideal mayor (por ejemplo, la libertad del mercado, la comunidad, el pueblo, etc., etc. Cada ideología planteará su fin)
Debo admitir, sin ánimo de comentar mucho la película para quienes aun no la ven, que en un momento me deje llevar por la idea de que el par protagonista terminaría muerto por alguien que ocupando su misma función en la sociedad, la de asesinar a los más buscados, los mataría por ser ellos mismos asesinos buscados. Sin embargo eso no ocurre, es decir, se puede pensar que el negocio es redondo en tanto el asesinato a sangre fría sea legitimado por el poder dominante, en este caso el Estado.
Una segunda apreciación que cabe mencionar es el uso del mito como un generador de sentido. Juan Rivano, en su libro “El Mito, el Poder y el Sin Sentido” plantea que el mito ha servido en las sociedades para construir sentido en el sin sentido que puede ser la vida, la política, la religión, y que este sentido construido es el que permita la emergencia del poder, al tiempo que este mismo poder se rectifica mediante el uso de mitos (por ejemplo, los negros son inferiores, los blancos superior; los dioses son pocos la masa es mucha; etc).
De lo anterior, en una parte de la película vemos como el Dr. King le cuenta un mito alemán a Django y como este se emociona al escucharlo, por lo que se puede apreciar, identificándose con los personajes, la historia y el destino de los individuos que constituyen el mito. La pregunta es: ¿Django se identifica con los personajes o es el que cuenta el cuento quien construye una historia para que Django pueda identificarse? Esto no lo pienso a efecto de nada, sino todo lo contrario. Una vez contada la historia Django elige trabajar una temporada con el Dr. King, ser socios, para luego, en el futuro, Django ir en búsqueda de la realización del mito, su mito. Mito que no solo cuenta una historia, sino que declara las características del personaje principal, un sujeto sin temor a los monstruos ni a la muerte, características que le permiten llegar a la realización exitosa del final del mito (que es justamente lo que se ve el final también de la película, incluso de manera muy simbólica, ya que el personaje del mito llega a la cumbre de la montaña a rescatar a la princesa habiendo asesinado al dragón, y es en una de las últimas escenas donde Django, desde un segundo piso, y ya con su chica segura, asesina a los últimos personajes que la mantenían como esclava. ¿Coincidencia? El cine es demasiado caro de producir para dejar espacio a las coincidencias.).
Así, mediante el mito, el Dr. King logra un socio con ideales y características óptimas para realizar su propio trabajo de exterminio. ¿No es de la misma forma como el cine amolda nuestras mitos para que nosotros, dejándonos llevar por el sentido, seamos personajes de una historia mayor llamada "orden de estado", sociedad civil, etc, etc, (respondiendo a la ideología imperante, claro)?
Otro punto, dentro de los tantos sobre los cuales podríamos reflexionar, y algo que supongo tiene relación con la nacionalidad de Tarantino, es la normalización de las armas como estrategia de orden y ley. Pareciera ser que en la película el 70% de los personajes carga con un arma (recordemos que la película está ambientada en el viejo oeste norteamericano) y que justamente gracias a estas es que estos socios pueden llevar a cabo su negocio y al mismo tiempo cumplir con lo estipulado por la ley, traer vivo o muerto a tal o cual sujeto acusado de tal o cual delito.
¿Cuál es uno de los grandes debates hoy en EE.UU? ¿No es justamente la tenencia legal de armas? Luego de ver una película como Django pensé: “si pudiera comprarme un arma la compraría”, y es justamente en esa sensación subjetiva donde puedo leer lo que ya cité en el comienzo y que parafraseo: el cine no enseña qué desear sino cómo desear.
Por último, más allá de lo expuesto, podríamos pensar “bueno, dentro de todo igual es una película que muestra la emancipación de la raza negra y la venganza de estos contra tanta violencia de la que fueron víctimas, etc, etc…”. Podríamos tomarlo como un discurso que muestra y apoya la igualdad entre negros y blancos y pretende terminar con el racismo, sin embargo en el devenir de la historia, Django, en la medida en que va posicionándose dentro del mundo de los blancos va adoptando actitudes y formas de los blancos, es decir, para validar su lugar tiene que transformarse en un blanco mas (con piel negra). ¿No es esto, tal vez en el nivel mas inconsciente, para darle crédito al director, la manifestación de que aun no estamos libres del racismo?¿De que la única forma de ser libre es terminar siendo como un blanco, es decir, la raza blanca es aun el ideal de ser humano?¿No es al fin y al cabo un “bueno, aceptamos las diferencias pero vivamos bajo la política y la forma de los blancos (yanquis), sean musulmanes, africanos, chinos, latisnos, etc., etc.,?
Una entretenida película que no deja de mostrarnos (y no mostrarnos) cómo de manera sutil la ideología se inscribe en los sujetos, nosotros quienes la vemos, a través del cuento, el mito y el séptimo arte.
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